martes, 8 de abril de 2014

La carrera de Carol Schaefer como autora se originó a partir de la tragedia. Después de encontrar al hijo que había sido obligada a dar en adopción en 1966, en ese entonces se escondía en un hogar católico para madres solteras. Carol se sintió obligada a contar su historia, una que compartía con muchas cientos de miles de mujeres. Desde su publicación en 1991, La otra madre ha sido un catalizador para la curación no sólo para las madres, sino también para sus hijos que fueron adoptados y sus padres adoptivos también.

Adaptado como una película para la televisión por la cadena NBC en 1995 , The Other Mother , protagonizada por Frances Fisher , anotó alto en las clasificaciones con 25 millones de espectadores. Adquirida por el canal Lifetime , la película salió al aire muchas veces a partir de 2000 a 2008. La película aclamada por ahora está disponible para ver en Youtube.
elevisión y radio locales en todo el país y en Canadá , incluyendo Nueva York, Los Angeles y San Francisco. Ella ha sido a menudo un orador principal, y dado numerosos talleres en las conferencias de adopción.

En 2002 , Schaefer fue encargado por Crossroads Publishers escribir una breve biografía espiritual de María, reina de Escocia , que se ha adaptado en un guión de cuerpo entero. Carol editó el libro de fotos / ensayo, Conexiones Sagradas: Historias de Adopción (Running Press, 2001). Ella es escritora de la obra, La Sagrada Virgen en 2001. Su libro de María, reina de Escocia, una biografía espiritual, fue publicado en la primavera de 2002. Su  libro, Un desgarro antiguo se publicó en 2004. Schaefer ha aparecido en muchos programas nacionales y locales de televisión y radio, y habla en las conferencias mundiales sobre temas 
Schaefer ha aparecido en Good Morning America , CNN , MSNBC, y muchos programas de tde adopción.


Su último libro, Grandmother Counsel the Word: La voz de las trece abuelas (Shambhala, 2006 ) ha sido traducida a doce idiomas .

lunes, 7 de abril de 2014

POEMARIO EMILY DICKINSON





Emily Dickinson

(Amherst, 1830 - id., 1886) Poetisa estadounidense cuya obra ha sido celebrada como una de las más grandes de habla inglesa de todos los tiempos, por su especial sensibilidad, misterio y profundidad. Dickinson estudió en la Academia de Amherst y en el seminario Femenino de Mount Holyoke, en Massachussets, donde recibió una rígida educación calvinista que dejó huellas en su personalidad y a la que se enfrentaría con su carácter escéptico. A través de Benjamín F. Newton conoció muy temprano la obra de Emerson. También leyó a Thoreau, a Hawthorne y a Beecher Stowe.


Muy pronto decidió aislarse del mundo, manteniendo contacto solamente con unas pocas amistades, como el escritor Samuel Boswell, con quien sostuvo una larga correspondencia. A los veintitrés años, Dickinson tenía conciencia de su propia vocación casi mística, y a los treinta su alejamiento del mundo era ya absoluto, casi monástico. Retirada en la casa paterna, se dedicaba a las ocupaciones domésticas y garabateaba en pedazos de papel (con frecuencia ocultados en los cajones) sus apuntes y versos que, después de su muerte, se revelaron como uno de los logros poéticos más notables de la América del siglo XIX. En su aislamiento sólo vistió de color blanco ("mi blanca elección", según sus propias palabras), rasgo que expresaba la ética y transparencia de su poesía.

Uno de sus biógrafos escribió acerca de su naturaleza poética: "Era una especialista de la luz". Su escritura puede ser descrita como producto de la soledad, del retiro de cualquier tipo de vida social, incluida la relativa a la publicación de sus poemas. De ella dijo Jorge Luis Borges: "No hay, que yo sepa, una vida más apasionada y solitaria que la de esa mujer. Prefirió soñar el amor y acaso imaginarlo y tenerlo". Algunos de sus poemas reflejan la decepción que sufrió por un amor (dirigía cartas a un hombre al que llamaba "Master", del que no se conoce su verdadero nombre), y la ulterior sublimación y trasvase de ese amor a Dios.

Sus primeros poemas fueron convencionales, según el estilo corriente de la poesía en esos momentos, pero ya a comienzos de 1860 escribió versos más experimentales, sobre todo en lo que respecta al lenguaje y a los elementos prosódicos. Su escritura se volvió melódica y a la vez precisa, despojada de palabras superfluas y exploradora de nuevos ritmos, unas veces lentos y otras veloces, según el momento y la intención y no como un patrón rígido, como era usual. Su poesía devino intelectual y meditativa, sin que esto supusiera una merma de su sensibilidad.
Actualmente algunos especialistas subrayan esa complejidad intelectual, pues por lo general la crítica había jerarquizado su lirismo como un valor supremo, o su feminidad como categoría poética que la separaba de los demás autores norteamericanos. En su poesía pesan la extrañeza y la oscuridad como cualidades esenciales, y la sutilidad dialéctica entre las imágenes, las sensaciones y los conceptos. Influyó en poetas posteriores (como E. Bishop, A. Rich, W. Stevens y otros) por esa capacidad de crear un lenguaje a la vez metafísico y emotivo.


miércoles, 2 de abril de 2014

Emily Jane Brontë / Ellis Bell 1818 - 1848

Emily Bronte



Huérfana de madre a los tres años, fue criada por su padre, un pastor anglicano, de acuerdo con los principios del ascetismo más riguroso. Esa rígida formación y la circunstancia de vivir en un mundo que negaba a la mujer otro destino que el hogar, no le impidieron, sin embargo, escribir una de las novelas más apasionantes del siglo XIX: Cumbres borrascosas.

 
Haworth, aldea de piedra levantada sobre la ladera de una desolada colina de York-shire (Inglaterra), es lugar áspero, azotado por el viento y coronado de páramos. Allí llegó, el 25 de febrero de 1820, el reverendo Patrick Brunty o Bronte, acompañado por su frágil mujer, Mary Branwell, y sus seis hijos: Mary, Elizabeth, Charlotte, Patrick Branwell, Emily y Anne.
Los seis habían nacido en Thornton, otra aldea de York-shire, y se escalonaban entre los ocho años y los pocos meses de edad. Iban a habitar la casa parroquial, junto a la iglesia: dos pisos de piedra gris rodeada por un desnudo cementerio. 

Lúgubre visión para los ojos de la madre' enferma y para los absortos ojos infantiles.
El 15 de septiembre de 1821 muere la madre. Emily, nacida el 30 de julio de 1818, tiene apenas tres años. La hermana mayor de María Branwell, severa y resignada, se ofrece para ayudar al reverendo Bronte en la tarea de inculcar a esos niños el riguroso cumplimiento del deber, el orden, el horror por las complacencias y las debilidades de la carne, la extrema sencillez y el rechazo de toda efusión. No hay juguetes, ornatos ni golosinas.
El clan de los Bronte es un mundo aparte. Han aprendido a hablar en voz baja, a reunirse junto al fuego para contarse historias que ellos mismos inventan. Por las tardes vagan, tomados de la mano. A Emily es a quien más atrae ese paisaje áspero e implacable: es la más enérgica, la más reservada, la más firme y segura.

En 1824 Mary y Elizabeth, las mayores, son enviadas al internado que el reverendo Carus Wilson ha abierto en la aldea de Cowans Bridge. Poco después Charlotte y Emily van a acompartir con sus hermanas el encierro y la frialdad de ese inhóspito colegio en el que los rigores y las amenazas del sermón es lo único que abunda. La mala alimentación y las mortificaciones se llevan primero a Mary, que muere en la primavera de 1825. Un mes después la sigue Elizabeth. Al cabo de unos meses el pastor Bronte decide retirar a las sobrevivientes. Retaceará sus meditaciones y sus laboriosos y frustrados poemas para inculcarles instrucción, secundado por su cuñada.

En los momentos de descanso, bajo la mirada larga y el oído corto de Tabby, la fiel criada, rezongona, perspicaz y supersticiosa, los cuatro niños se entregan a juegos en los que la erudición sirve de corcel a la fantasía. Tienen un periódico manuscrito, fundan escuelas en territorios inventados y cada uno posee su propia isla donde reina el héroe predilecto. Emily elige el territorio de Aran y coloca en él a Walter Scott.
En 1831 Charlotte, menuda, feúcha y apacible, parte para Roe Head, dispuesta a hacerse institutriz. Cuando vuelve, tres años después, Emily es ya una muchacha hermosa, alta y silenciosa, de mirada apasionada, que solo parece respirar con libertad bajo los vientos de ese páramo.

Charlotte es ahora la instructora de sus hermanas. A un costado Patrick Branwell -"Branwell" para todos- escribe y pinta. Brillante, talentoso, ya ameniza con su gracia y oratoria las reuniones de la aldea y fascina a los parroquianos de la taberna lugareña.
En 1835, cuando Charlotte regresa como maestra a Roe Head, Emily va con ella en calidad de alumna, pero, lejos de su ambiente habitual, su fuerza la abandona: está pálida, decaída, vulnerable a cualquier enfermedad. Se decide un canje: Anne, la más pequeña, ocupará su lugar en Roe Head. Por dos veces más Emily probará el desarraigo, con los mismos lamentables resultados que imponen el retorno como única y milagrosa medicina.

La primera será al año siguiente, cuando la economía del hogar exige que se traslade como maestra a una escuela de Halifax, donde se ve obligada a trabajar desde las seis de la mañana hasta las once de la noche. Son seis meses de esclavitud y de forzada convivencia con personas desconocidas; meses intolerables para su carácter reservado y rebelde, que solo protesta a través de los malestares de su cuerpo. Después regresa a Haworth y decide permanecer allí: ese es su elemento y esa su libertad.
Tabby, la vieja criada, ha quedado casi incapacitada. Emily amasa y hornea el pan, prepara la comida, plancha, cose; siempre con un libro abierto al lado y su espíritu volando en fantásticas ensoñaciones. Prefiere inclinarse sobre el polvo o el carbón, antes que hacerlo delante de esas gentes torpes, egoístas y tiranas que tanto Anne como Charlotte deben soportar lejos de allí como institutrices.
Cada Navidad sé reúne toda la familia. Es uno de los pocos acontecimientos que cambian la rutina de ese hogar, donde una visita o una excursión resultan absolutamente extraordinarios. Emily no tiene amigas ni amigos, ni la más incipiente vida social. Tampoco amores. Sus poemas apasionados —desconocidos para su familia- se dirigen a alguien a quien tal vez no encontrará nunca.

En 1842 Charlotte y ella se trasladan a Bélgica para perfeccionarse en lenguas extranjeras, en el instituto que dirige el matrimonio Héger, y fundar después un pensionado para niñas. Estudian vorazmente, reservadas, taciturnas, envueltas en vestidos anticuados y sin pliegues. La muerte de la tía las devuelve a Haworth antes de terminar el año. Charlotte volverá a partir, pero Emily permanecerá junto a sus ollas y sus escobas.
La soledad del erial seguirá alimentando las imágenes y las visiones de su poesía, mientras vaga acompañada de su fiel perro Keeper. Las vacaciones volverán a traerle a Charlotte sufriente, enamorada de Héger y desencantada; a Anne cada vez más pálida y dócil; al siempre adorado Branwell, que luego de cambiar muchos trabajos, parece haberse agregado a la misma casa donde presta servicio su hermana menor, también en carácter de instructor. Las esperanzas fraternas depositadas en él van siendo frustradas por la indolencia y la disipación.
En 1845 se conocen abiertamente algunas causas de su conducta: ha pretendido seducir a la señora Robinson, madre de sus alumnos y veinte años mayor que él, y el marido lo ha despedido. El alcohol y el opio no son ya refugios para su remordimiento secreto, sino estímulos para sus alardes en las francachelas de la vieja taberna. Cuando risotadas y canciones obscenas anuncian su regreso casi a la madrugada, tropezando entre las piedras del jardín, Emily se adelanta hasta el umbral en plena noche y con la lámpara en alto le ilumina el camino. Era la única que podía calmarlo cuando, enfurecido, amenazaba destrozar la casa.
Ese mismo año un cuaderno olvidado pone al descubierto el secreto de Emily: sus poemas. Las tres hermanas se confiesan mutuamente que escriben versos. Cada una encuentra admirables los de las otras dos y deciden publicarlos en un mismo volumen: Poemas, por Currer, Ellis y Acton Bell (las iniciales de los seudónimos corresponden a las de sus verdaderos nombres). En realidad, los únicos valiosos son los de Emily, y la crítica no tarda en advertirlo. A pesar de ello, solo se vendieron dos ejemplares.
Las hermanas no se desaniman e intentan otro género: la novela. Emily, que se ha asomado a las turbias aguas de las historias ajenas y leído las sombras en la mirada de su hermano, combina esos elementos con "un amor más fuerte que la muerte" y surge una novela violenta y trágica, Cumbres borrascosas, escrita con tinta roja sobre papeles negros. Publicada en diciembre de 1847, fue acogida como una pintura exagerada de depravaciones y espíritus extraviados, exaltados escandalosamente por "Ellis Bell, el hombre de gran talento, pero amargo, brutal y huraño". La posteridad, sin embargo, ha dado otro juicio y considera que Cumbres borrascosas es uno de los monumentos más notables producidos por el genio femenino en el siglo XIX.
Nada esperaba de ella Emily, y poco o nada esperaba ya del "mundo. Para 1848 el reverendo Bronte está casi ciego; Branwell, por su parte, vive cada vez más embotado por efecto del opio y el alcohol, y muere finalmente el 24 de septiembre en una crisis de delirium tremens. La mano de Emily, que lo ha conducido con paciencia y firmeza y se ha esforzado por sostenerlo durante su agonía, escribe entonces: "Que sobre tu memoria extienda su ternura la compasión; que descanse liviana la tierra sobre tu pecho". Pero aunque mantuviera una apariencia de entereza, por dentro todo su ser se va desmoronando. La tos la desgarra pero rechaza las medicinas. Una mañana apenas logra bajar la escalera para alimentar a Keeper.

El 19 de diciembre de 1848, su desgarradora imploración es esta: "¡Oh, dejadme morir!, que al fin la voluntad y el destino cesen su lucha cruel, y que el bien conquistado y el mal vencedor se disuelvan en un reposo único."

Fuente Consultada:
Vida y Pasión de Grandes Mujeres - Las Reinas - Elsa Felder
Fascículos Ser Mujer Editorial Abril
Enciclopedia Protagonistas de la Historia Espasa Calpe
Wikipedia

martes, 1 de abril de 2014




Ángeles Mastretta




Ángeles Mastretta (Puebla, 9 de octubre de 1949) es una escritora y periodistamexicana, conocida por crear personajes femeninos sugerentes y ficciones que reflejan las realidades sociales y políticas de México.

Biografía

Su padre, Carlos Mastretta,1 era un periodista que se ganaba la vida vendiendo coches, murió cuando Mastretta tenía veinte años, y tuvo que trabajar también ella como periodista mientras estudiaba en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la que ingresó en 1971, cuando llegó desde Puebla al Distrito Federal.2 Como colaboradora ocasional publicaba en medios de la talla de Excélsior, La Jornada, Proceso y Ovaciones. En este último poseía una columna llamada Del absurdo cotidiano, en la cual “escribía de todo: de política, de mujeres, de niños, de lo que veía, de lo que sentía, de literatura, de cultura, de guerra y todos los días"2
El Centro Mexicano de Escritores la becó en 1974, gracias a lo cual le fue posible trabajar junto con otros reconocidos autores entre los que destacan Juan Rulfo, Salvador Elizondo y Francisco Monterde. Mastretta fue nombrada directora de Difusión Cultural de la ENEP-Acatlán en 1975, cargo que ocupó hasta 1977. Al siguiente, pasó a encabezar el Museo del Chopo. En 1982, dejó ese puesto e hizo su primera aparición en el consejo editorial de la revista feminista FEM en el número 24; en 1983 lo hizo en el 25 y después, de modo más constante, del 29 al 40 en 1985. Aunque sigue apareciendo en el Consejo Editorial de la revista FEM, su participación ya no es activa.
Mastretta participó, junto a Germán Dehesa, en el programa de televisión La almohada, dedicado a charlas y entrevistas (1998). Tiene un blog titulado Puerto libre3 y escribe regularmente en la revista Nexos,4 , de cuyo Consejo Editorial es miembro (su esposo, el escritor Héctor Aguilar Camín, dirigió esa publicación de 1983 a 1995). Colabora esporádicamente en periódicos extranjeros como Die Welt y El País.
Cuando su hija menor inesperadamente se enfermó, Mastretta se sentó cerca de la pequeña en el hospital y comenzó a contarle historias de interesantes y diferentes mujeres en su familia que fueron importantes en momentos críticos de su vida. Estas historias de mujeres que, decía, “decidieron sus propios destinos”, fueron la inspiración para Mujeres de ojos grandes. La publicación —cuentos basados en la biografía de cada una de las mujeres— tenía como intención preservar las historias familiares para la posteridad.
Está casada con el también escritor y analista político Héctor Aguilar Camín y es hermana de Daniel y Carlos Mastretta, creadores del automóvil Mastretta MXT.
Mastretta siempre se ha caracterizado por ser una defensora del feminismo, prueba de esto se encuentra plasmada en la mayoría de sus obras. La escritora ha fundado y organizado grupos tales como la Unión de Mujeres Antimachistas en el D.F. Ha sido ganadora del galardón del Águila Social, en Porto Alegre el 2005.
La escritora de niña quería ser cantante, una pasión que nunca abandonó -confiesa que cantaba en todas partes- y que alguna vez ha practicado en público, por ejemplo, al interpretar Arráncame la vida en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.5

 

La escritora

Su trayectoria literaria propiamente tal la comenzó como poetisa, al ganar un concurso con La pájara pinta, que se convirtió en libro 1978. Pero lo que deseaba Mastretta —que consideraba ese poemario una casualidad y que nunca lo ha tomado en serio—6 era dedicarse a una novela que había estado planeando por años y se le presentó la oportunidad cuando un editor ofreció patrocinarle seis meses para que la escribiera. Así nació Arráncame la vida que, publicada en 1985, tuvo un éxito inmediato y obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura al año siguiente. A través del personaje principal, Catalina Ascencio, Mastretta logra en este superventas desmitificar una imagen “ideal” patrocinada durante siglos por la cultura dominante. La protagonista [...] se aboca, fundamentalmente, a hacerse dueña de su propio destino […] siente la necesidad de ser creativa en su mundo respectivo y, de esta manera, lograr su realización como ser humano y como mujer. Esta obra para que Mastretta eligió el título de una canción de Agustín Lara2 le valió fama y prestigio internacional y, más de 20 años después, en 2008, fue llevada al cine con el mismo título por Roberto Sneider, quien escribió también el guion de la película.
A esta primera novela le siguieron, en 1990, las 37 viñetas de Mujeres de ojos grandes y en 1993, el libro de relatos cortos Puerto libre. Tres años más tarde volvió a triunfar con Mal de amores, que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos 1997, conviertiéndose en la primera mujer que recibía es galardón. Desde entonces ha seguido publicando novelas y ha incursionado en otros géneros, como el cuento y los relatos autobiográficos; algunas de sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

Premios y reconocimientos

·         Premio Mazatlán de Literatura 1986 por Arráncame la vida
·         Premio Rómulo Gallegos 1997 por Mal de amores
·         Águila Social (Porto Alegre, 2005)

 

Obra

Novelas

·         Arráncame la vida, Alfaguara México, 1985
·         Mal de amores, Seix Barral México, 1996
·         Ninguna eternidad como la mía, Cal y Arena, México, 1999
·         El cielo de los leones, Seix Barral, México, 2003
·         Ángel maligno, México, 2008

Cuentos

·         Mujeres de ojos grandes, 37 viñetas; Seix Barral, México, 1990
·         Puerto libre, 29 textos breves; Cal y Arena, México, 1993
·         El mundo iluminado, 35 textos breves; Seix Barral, México, 1998
·         Maridos, Seix Barral, México, 2007
·         Hombres de amores, México, 2008

 

Memorias

·         La emoción de las cosas, Seix Barral, México, 2012

 

Poesía

·         La pájara pinta, México, 1978

·         Desvaríos, México, 1996

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngeles_Mastretta